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¿Percibes con asiduidad ese fino aroma procedente de la fritanga de aceites de girasol reutilizados?
¿Regurgitas con frecuencia, y hasta tres o cuatro horas después de una comida?
¿Notas una bola deglutida que se mantiene inmovil e indeleble en la boca de tu estómago?
¿Te has preguntado si tiene algo que ver que comas varias veces a la semana en el restaurante de la empresa dónde curras?
¿Así como Ferrán Adría juega con los opuestos (frío-calor, dulce-salado, sólido-gaseoso, te resulta igual de jocoso que el pescado sepa a carne y la carne a pescado?
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