Todo el mundo le llama la francesa y cuando alguien llega con su elegante cartonaje, los demás se frotan las manos. Pastelería con mucho toque, el precio pica un poco (2'85 €/ la pieza), pero de vez en cuando lo merece. Finamente contrastado el de frutas rojas, inigualables sus eclaires de café y chocolate, potente y afinado el pastel de chocolate, coco y almendras. Famosos con justicia sus croissants, y preciosa la bombonería. Lo mejor para mi gusto son los minipasteles 30 €/kilo más o menos, calculo que sale a unos 60 céntimos por unidad. Al principio no me gustó nada la reforma que hicieron al local, pero casi dos años después... creo que empiezo a verle la gracia.