El local de Daniel es un canto a lo "coent"; una estética muy valenciana basada en la combinación imposible de cerámica de Manises, estuco veneciano y mobiliario de lo más variopinto; por eso precisamente tiene sabor. La horchata está buena, refrescante, y su aspecto es bonito. Los fartons recién hechos son deliciosos. Si quieres oir y que te oigan, salte a la terraza, porque la acústica interior no es su fuerte. Para llevar4'50 € el litro, envase incluido.
Difícil de creer que sea una franquica italiana porque es de lo más auténtico. Ya antes de abrir la puerta del minúsculo establecimiento, uno tiene la sensación de estar siendo teletransportado a cualquier rinconcito de Sudamérica. La oferta, un suculento y esponjoso yogurt helado, combinable con cualquiera de sus excelentes salsas. Especialmente destacable la de cerezas calientes. Todo por 1'85€. También para llevar. Muy buena atención.
Es agradable el local y encantadora su terrazita, colocada casi en mitad de la calle Sevilla, en un sitio a la vez bullicioso y sereno. Variedad en helados y granizados.
Han pegado muy fuerte estos argentinos a base de empeño e insistencia. Tuvieron que llegar ellos para enterarnos de que en invierno también se puede tomar un helado en esa mágnífica y animada terraza.
Tiene encanto entrar o sentarse en cualquiera de estas dos centenarias horchaterías situadas en el cogollito del centro de Valencia. No por previsible, su oferta deja de estimular
Extensísima oferta. Bollería de calidad, pastelería muy currada, bombonería, y salados conseguidos como el atillo de ternera. Pica un poco alto, pero considerando el marco dónde se ubica, se entiende.
Horchata de primerísima, según muchos, la mejor. Mantecado, leche merengada y helados. Sea cual sea la elección es difícil equivocarse. Un sitio, distinto.
Mesitas de aluminio en medio del paseo de la avenida de nombre cambiante. Está en las antípodas de la franquicia, tiene tremenda variedad de sabores, los de frutas, frescos y sin aditivos, los otros cremosos, no mantequillosos. En las noches de verano, se está tan a gusto a la fresquita que te dan las tantas.