El menú degustación compuesto por 4 entrantes, un pescado, una carne y un postre, sale con un vino normalito por casi 100 €. Todo muy bueno, pero, ya está. Creo que por ese precio te han de hacer volar... y no. El que está en las nubes, con o sin estrellas es Alejandro.
La codicia de unos y la bisoñez de otros han hecho que para llegar hasta allí, se tenga que atravesar uno de los mayores y más horteras desaguisados urbanísticos de la provincia de Valencia; nos referimos a Náquera y su término municipal. A pesar de los esfuezos "de convertir la zona en el Benidorm de la Calderona", la crisis y el pinchazo de la burbuja vino a salvar por la campana a la madre naturaleza. De pura coña podremos los valencianos seguir disfrutando de parajes únicos como Portacelli y su Cartuja, Rebalsadores (mirador natural a 800 metros sobre el mar), las fuentes del Llenticle,del Poll, del Berro, del Marge, y los tramos del GR-10 a su paso por la comarca . Justo depués de todo eso nos espera el clásico Casa Granero; la fideuá es siempre de 10. Como las raciones son cumplidas, pedir una ración menos que comensales, y aprovechar para probar algún entrante como el delicioso pastel de manzana con foie caramelizado. Casi tan bueno el arroz negro y el a banda. Espectaculares también las manitas de cerdo rellenas de foie y el entreco de buey al ladrillo moruno. Postres potentes y precios más o menos justos. Eso sí, cuanto a a decoración y detalles relacionados con la Torre del Señor (justo enfrente del local) son inevitablemente milongueros.
La codicia de unos y la bisoñez de otros han hecho que para llegar hasta allí, se tenga que atravesar uno de los mayores y más horteras desaguisados urbanísticos de la provincia de Valencia; nos referimos a Náquera y su término municipal. A pesar de los esfuezos "de convertir la zona en el Benidorm de la Calderona", la crisis y el pinchazo de la burbuja vino a salvar por la campana a la madre naturaleza. De pura coña podremos los valencianos seguir disfrutando de parajes únicos como Portacelli y su Cartuja, Rebalsadores (mirador natural a 800 metros sobre el mar), las fuentes del Llenticle,del Poll, del Berro, del Marge, y los tramos del GR-10 a su paso por la comarca . Justo depués de todo eso nos espera el clásico Casa Granero; la fideuá es siempre de 10. Como las raciones son cumplidas, pedir una ración menos que comensales, y aprovechar para probar algún entrante como el delicioso pastel de manzana con foie caramelizado. Casi tan bueno el arroz negro y el a banda. Espectaculares también las manitas de cerdo rellenas de foie y el entreco de buey al ladrillo moruno. Postres potentes y precios más o menos justos. Eso sí, cuanto a a decoración y detalles relacionados con la Torre del Señor (justo enfrente del local) son inevitablemente milongueros.
Si lo que quieres es un menú degustación largo, con fantasía y una buena ejecución, ves a La Salita. Por 33 €, te dan mucho; foie rebozado en especulas con frutas, puré e higos, carpacho de secreto con huevo estofado, lubina a la plancha con salsa agridulce , fideos vidrio salteados con acelgas, merluza con arroz al hinojo y solomillo con puré y chorizo... más tres postres...en fin, inacabable.
Tienen menús que funcionan medio día . Desde 20 €, iva aparte. El más asequible se compone de 2 entrantes, un pescado o una carne, y el postre. Apuesta por una fusión muy a su bola, y logra soprender y divertir. Én el menú largo y en el servicio del vino, se les escapa una milonga de cuando en cuando.
Es un asador al que solo le falta de castellano el precio. Pero bueno, en Valencia ésto ya es norma... Creo que no es posible bajar de los 50 €, y de ahí en adelante. Por lo demás, excelentes algunos entrantes; revuelto de hongos, ensalada templada con su gelatina y garbanzos estofados con setas y cigalas. Después, un lechazo asado de verdad que perfecto. Si celebras algo especial, puedes salir muy satisfecho.
El Enópata dice publicamente que los abstemios son unos pobres estúpidos o que el 99 % del vino que se elabora en el mundo es despreciable y nauseabundo. A la pregunta de por qué apenas hay cavas en su carta, reponde literalmente, que por motivos de salud... y porque el champagne está tan bueno...
Desde luego es provocador y algo dogmático, pero no es milonguero. Tiene criterio y conocimiento a la altura de muy pocos. A algunos les parecerá con razón un gilipollas (probablemente a un montón de productores valencianos y fabricantes de cava), a mi en cambio, este tipo de tíos tienden a caerme simpáticos. Tanto es así que me salté mi regla de oro de no ir a sitios de más de 30 €.
Solo el menú (sin bebida) ya pica 31 €; tomate valenciano con cogote de bonito del norte maridado con un champagne (Morey-Coffinet) como el que no había probado en mi vida. ¡Eso es otro mundo! Muy gustosas las judias de riñón con almejas y vieira acompañado de un chardonay de Borgoña. (¡collons! sorprendente y supersatisfactoria combinación) Y por último una selección de quesos de leche cruda, ¡qué buenos! regados por un brutal Clos Dominic Miriam 2006. (¿si lo pruebo en mi casa dicéndome que la botella cuesta 5€, me hubiera parecido tan bueno?. Yo creo que sí.) De postre un brownie con helado.
Me cuenta que tiene un margen fijo por botella (sea la que sea) de 10 €, y que los precios por copa salen de dividir esa cantidad entre siete. Así de sencillo.
Total 55'63 €. Disfruté como un enano, pero no creo que vuelva, la cuenta me viene muy grande. Es como cuando uno es adolescente y se enrolla con una tía tan buena que sabe que hay que disfrutar de ese momento porque algo le dice que no se repetirá... o tal vez sí?