El arroz a banda está lo suficientemente bueno para no ponerle ajoaceite. La paella de pollo y conejo la hacen bajita, eso es todo un detalle. La espardeñá de anguila y pato es superrecomendable. Al pedir los entrantes no tienes que estar sufriendo por la cuenta; tellinas, pescadito frito, y cosas por el estilo. Precios comedidos. Web
Incluye en su carta más de 1.000 referencias, ahí es difícil que nadie le supere. Tienen una corta pero interesante oferta de vino por copas, tapas más seleccionadas que selectas, y un local que mantiene la esencia y el encanto del modernismo popular del Cabañal. Pero ya está. Ni es una referencia ineludible en el mundo del vino, ni es un templete de lo lúdico, ni una exaltación del hedonismo. Es un sitio que mola, como debería haber cien más en Valencia de un corte semejante. Pero nadie sabe bien por qué, hemos ido dejando que desaparezcan (¡Ay, casa Pascual!) o que se reconviertan en sitios de moda, punto de encuentro de politiquetes, intelectuales y faranduleros, con el consiguiente subidón de precios; esa es la triste opción. Web
Sostengo que aunque el el cocinero sea un perfecto desconocido, ahí detrás hay un autor... Menú medio día de altos vuelos con una espectacular RCP; 18 € más iva. Entrantes y postres virgueros sin contarte una sola milonga. Platos principales rotundamente perfectos. (Flipar con el cochinillo frito). Muchísimos detalles por ese precio, como el pan que acopaña a cada plato. Las cantidades algo justas, da lo mismo, comeros antes un paquete de rosquilletas. El menú completo es espectacular, yademás no hay que tomarse las rosqulletas, todo lo contrario. Entrantes brillantes, carnes como las mollejas de cordero, excelentes, y pescados como el sashimi de atún, redondos. Prepostre y postre. 38 €. ¡Acojonante!
Disponen de hasta once variantes del menú para adapaptarse al medio día o a la noche, a la cantidad de hambre o al tipo de bolsillo. Cocinan con buenas materias primas, con imaginación y fundamento, pero sin estridencias. Si aciertas el día bueno, este sitio se te puede quedar grabado. Como local, es de lo mejor que hay en Valencia, ya quisieran muchos de los grandes aproximársele. Mención especial a sus cocas de llanda, a sus elaboradísimas ensaladas, al lomo de bacalao confitado, al tataki...