|

Es una auténtica plaga. Foie mi cuit, fresco vuelta y vuelta en la sartén, preparado con reducción de PX o acompañado por confitura de pétalos de rosa, tostado y ligeramente caramelizado, en simbiosis con unos huevos fritos de corral, laminado en ensaladas de pasta fresca, coronando suculentos solomillos, cobijado entre la fidegüá…vale, está bueno. Pero seamos sinceros, el foie es como la leche condensada. Si un postre cuenta con ella como ingrediente fundamental, seguro que está buenísimo. Pero lo realmente meritorio es que sin contenerla resulte igual de rico…
… ahora mismo, y hasta que no caiga en “demodé”, hasta el más tonto tiene en la carta foie mi cuit. Cuando preguntamos por él, suelen contestarnos que es una preparación muy particular de la casa. Puro canelo en el 90% de casos. Si eres un verdadero entusiasta del producto, y de veras quieres una elaboración que añada un valor importante, más vale que te mentalices para aflojar el bolsillo, porque es un plato necesariamente caro, aunque en los sitios que detallamos a continuación, exista un evidente intento de contención en el precio. Otra opción más asequible es degustarlo como exiguo entrante, o como acompañamiento que realce y no al contrario, al ingrediente principal; cosa harto difícil.
|