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Espectacular montaje el del millesime weekend valencia... y a partir de ahora qué? ¿Se va a montar Ricard Camarena un tenderete adosado al Palacio del Marqués de Caro para vender capuchinos de tomates asados y queso de cabra de Almedíjar por 2 €?
¿Para qué vale todo ésto, a parte de para disfrutar durante un par de horas como un enano? O se le dá continuidad o no tiene demasiado sentido. ¿Podrá un pringao como yo apoyar el codo en la inexistente barra del Riff para pedir unas patatas a la brasa con panceta de cerdo ibérico y una birrita por 3'50 €?
¿Podré tomar después de trabajar un vermut y una pluma ibérica marinada y lacada con jugo de cebolla, pure de manzana y quinoa estofada por 4 pavos en la Sucursal? Eso es lo que de verdad importa.
Y conste que como evento aislado ha sido cojonudo. La mañana del sábado probé 17 tapas. Como las mujeres, todas tienen algo, pero dos sobresalieron por encima del resto; el foie, melocoton asado y aceite de vainilla por 3 € del navarro Maher, y a todavía más distancia, la yema de huevo de corral, caviar de trufa, pecorino, guanciale tostado y boletus por 4 € del restaurante Don Giovanni. ¡Extratósférico!
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