Si los entusiastas de los quesos franceses e italianos, probasen los manchegos de leche cruda que tiene Pedro García, más de uno se sorprendería. Me llevé un estupendo Brie de leche cruda (22'80 €/k), un espectacular Parmesano (22'50 €/k), y los comparé con el Encarna manchego que me sugirieron (23'80 €/k). No sé con cual me quedaría, menos mal que no hay por qué elegir. La variedad de quesos de importación y del país sorprende, a la vez que se reconoce una contención en en el precio al comparar con las mantequerías o paradas de algún mercado más ilustre.
En cuanto al jamón, se nota que es su fuerte. Así que no hay que aguantar la chorrada del etiquetado ibérico. Ellos saben muy bien que decir ibérico es como no decir nada, o lo peor todavía, decir ibérico a secas es confundir deliberadamente. Por eso ofrecen entre otros el Sánchez Romero Carvajal de bellota y también el de cebo - criado en la dehesa, y alimentado con con piensos de calidad- (78'80 € al corte de cuchillo jamonero); muy bueno. También tienen varias DO. de bellota y de recebo con el precinto y la vitola que certifican su autenticidad.
En el tema de pijotada delicatessen pueden competir cualquier mantequería; confituras de lo mas rebuscado -tienen una de pimiento asado, ¡flipo!-, conservas, salazones, aceites, muchos tipos de sal... en fin, están colmados -esa palabra tan bonita y que tampoco se emplea por aquí.