|
¡Vaya tela! Para conseguir mesa me he tirado meses y meses intentando reservar, es lo más difícil, pero una vez te sientas allí, en un local nada aparente y degustas un rico ajo arriero, unas migas sabrosisimas sin sentir que se te seca el paladar, unos calarmarcitos fritos con un sabor a mar, allí en la Serranía, te parece mentira. Queso de cabra con nueces, rabo de cerdo con caracoles y cecina aliñada.
El plato más fuerte son las costillas de cordero a la miel, con el sabor de la carne bien hecha y al punto sin ser dulces ni melosas. También la trucha a la almendra y el entecot. Tienen una amplia selección de vinos. El sitio no es barato, pero merece la pena ir una vez de excursión y degustar la comida.
www.competic.es/restaurantelostornajos/
|