|
Por mucha Pascua que sea, Calles es un lugar muy tranquilo. Una oportunidad por tanto de pasear tranquilo por el río, y dar una vuelta por un pueblecito desconocido y encantador. La Aldea sorprende por su audaz y muy conseguida arquitectura interior. La altura de sus apaisados ventanales están estudiados para que el comensal disfrute de las vistas. Su cocina funde la contundencia de la cocina del interior con una delicada y personal interpretación. Lasaña tipo Albacar, alubias de Sinhilo con boletus confitados y crujiente de morcilla, codornices con ajoaceite, lechazo al horno, bacalao en costra con vizcaína. Un lujazo de sitio, incluida arquitectura y decoración. No engañarse, ronda los 30€ pero si estuviera en otro sitio doblarían. Se está muy a gusto.
Tienen junto al restaurante una casas rurales con muy buena pinta. www.restaurantelaaldea.es
|