|
Su voluntarioso y estimable menú de noche (24 € sin bebida) ya tiene un buen número de adeptos. Me uno al grupo, aunque sin el entusiasmo que a otros les pone locos.
Como detalle de bienvenida un chupito de gazpacho. Fijo como entrante sardinas caramelizadas con mermelada de pimiento. Después, a elegir entre unos originales garbanzos marineros o una "intrascendente" crema de maíz con foie fresco y arena de quicos.
Fija esta vez era la ensalada de picantón con vinagreta de cítricos; lograda aunque en mi opinión un tanto aceitosa. Y como principal un pescado o una carne del menú (algunos platos con suplemento). La carrillada estaba buena, y la corvina también. Del postre sólo recuerdo que era muy pequeño (supongo que pienso éso porque me gustó).
Nos cobraron 3'80 € por cada vermut Noilly Pratt del aperitivo. Aunque no es una barbaridad, me atrevo a sugerirles que tengan a mano un Vittore o un Izaguirre, tan buenos como el francés y tres veces más barato y que lo sirvan en vaso ancho y sin hielo picado (el hielo destroza literalmente un buen vermut).
Añadieron a la factura 1'50 € por servicio y cubierto. En Valencia, me extrañó.
|