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A base de menús express, menús gastrotapas, y otros sobrenombres low coast, restaurantes de un cierto nivel se afanan por conquistar paladares y bolsillos de la cada vez más acogotada clase media.

Lienzo es uno de ellos y aún con sus claros y oscuros la propuesta es verdaderamente interesante.
Su ubicación en plena Plaza de Tetuán y el nivelazo del local hacían que me pareciera territorio prohibido hasta que escuché lo del menú mediodía (4 gastrotapas y un arroz, y postre, 18 €). Aunque como la cabra tira al monte, ellos lo llaman menú ejecutivo.

Buñuelos de bacalao, bravas al estilo lienzo, sardina maridada muy bien acompañada, y sopa de cebolla con huevo poché y parmesano. Todo muy fino, estético y frugal pero bien cocinado.
Y a continuación llegó lo que ellos llaman "algo más que una tapa", o sea un platito de arroz. Era un meloso de rape, gambas y alcachofas. Sin duda el mejor que he probado en los últimos tiempos; un 10. El único pero es que el plato era de nena. Deben considerar que junto a las cuatro tapas y al postre es cantidad más que suficiente.

Supongo que en muchos casos será así. Yo, como desde el principio intuía que podía quedarme un poco corto, dí buena cuenta del pan rústico y del de trigo, que junto a un excelente aceite, y a sal rosa del himalaya, me acompañaron durante toda la comida.
Finalmente llego una crema catalana rellena de helado de canela... una finura.
Además del citado menú, ofrecen día y noche otros dos; el menú de tapas (seis tapas y un postre, 25 €) y el menú gastrotapas (ocho tapas y el postre, 35 ) €. Tengo curiosidad por probar la vieira con patata violeta y algunas otras tapas de la carta. Creo que merecerá la pena volver.
fotografías prestadas de restaurantelienzo.com
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