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Visita para cenar probando el Menú de Otoño 2011 recientemente introducido en sus propuestas.
Menú de 35 euros (sin bebidas), por lo que ya de por sí es muy competitiva. Esta vez, el menú finaliza con un gin tonic de Hendricks, que tiene la característica de que en su elaboración se le añade pulpa de pepino y, seguramente por ese motivo, varios de los platos ideados para este menú llevaban el componente del pepino en distintas elaboraciones.
Dos comensales, que empezamos con un par de martinis blancos secos para acompañar en primer entrante, consistente en royal de alcachofa de Benicarló con tempura de ostra y jamón de bellota. Delicado plato y sabroso inicio del menú. A continuación unos canelones de rabo de toro con boletus edulis. Una combinación elegante y con una textura acertada.
El tercer entrante era un timbal de setas de temporada con calabaza y huevo a baja temperatura y jamón ibérico. Está muy de moda el huevo a baja temperatura en muchos restaurantes, pero más de un cocinero debería tomar nota del ejemplo de este plato: una sencilla y excelente composición.
Como platos principales, habían 2 propuestas a elegir: pescado o carne, pero preferimos tomar las 2 y así poder probar todos los platos. El pescado era una dorada salvaje con pisto al pepino y calamar de playa. En su punto y con el aporte del pepino le daba un matiz de sabor distinto al conjunto.
Después tomamos el lomo alto de vaca con trompetillas de la muerte y orejones. Producto de primera calidad y con una elaboración sencilla, sin artificios.
El postre consistió en "agua de valencia con pétalos de rosa y pepino dulce": un helado que dió un broche final refrescante a esta propuesta muy conseguida de Menú Otoño 2011. Y a continuación, cafés y un gin tonic de ginebra Hendricks con tónica Schweppes, muy bien preparados, para rematar la cena.
La experiencia fue muy positiva, pues no sólo la cocina en manos de un gran chef, como Alejandro, sino también la atención de todo el equipo de sala, elaboración de los martinis y gin tonics, trato del vino y ritmo en el servicio fue en todo momento excelente.
Fotografías de Juan Gimeno.
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