Nueva visita a SAMSHA, con ilusión renovada por disfrutar de los recientes platos que su chef, Víctor Manuel Rodrigo, está incorporando a su renovada propuesta de cocina de autor.
No dispone de carta, sino de menús cerrados. Un menú largo de degustación: Menú 7 sentidos (3 entrantes, 2 platos principales, y 2 postres), al precio de 47 eur. Un segundo menú de degustación más reducido: Menú 5 sentidos (2 entrantes, 2 platos principales, y 2 postres) al precio de 37 eur. Y un menú laboral (1 entrante, 1 plato principal, 1 postre + bebida y café) al precio de 22 eur. -en el que se puede elegir cualquier plato de los menús de degustación citados-.
Los platos de todos los menús van siempre acompañados por un panecillo distinto, también de elaboración propia. Todos los platos son ideados y elaborados diariamente por el propio chef, no como en muchos restaurantes famosos que todos conocemos, en los que comemos platos creados por sus chefs de renombre, pero elaborados diariamente por los segundos espadas.
En esta visita elegimos el Menú 5 Sentidos y, tras los aperitivos, comenzamos con unos entrantes de wontons al vapor rellenos de calabaza, con espuma de sopa Thai y tallarines de cilantro, con un panecillo de mantequilla con coco y guindilla. Como plato de pescado le siguió un negret cubierto de semillas de amapola, con una salsa de cerveza Guinness y ramitas de yuca malteada, y un panecilo también de cerveza Guinness. Un plato que, por sí solo ya merece la visita al restaurante.
La carne esta vez era un estofado de jabalí y castañas con cintas de patata violeta crujiente, tapioca, zanahoria y brotes de soja, con un panecillo de castaña y zanahoria. Excelente presentación y muy sabroso.
El primer postre ha sido un pastelito de lemongrass (hierba limón), chocolate Aero de lima Kaffir, con virutas de pistacho, con un panecillo de leche y té Matcha. Fresco y elegante, y el panecillo espectacular.
El segundo postre, un blini de arroz relleno de crema de chocolate, con helado de gofre y piruleta de canela, con un panecillo, también de canela. Un broche final a la altura de una excelente propuesta de menú de degustación reducido.
Para beber, unos martinis al inicio, y una botella de Mestizaje 2009, que ha acompañado correctamente toda la comida. En mi opinión, un menú delicioso y muy equilibrado en manos de un jóven chef que aún no está lo suficientemente valorado en Valencia, pero que ha sido reconocido y galardonado (tras ganar la semifinal celebrada el año 2010) como el representante de la Comunidad Valenciana y Murcia en la Final del Concurso del Cocinero del Año (CCA) 2010-2012, que se celebrará en Barcelona el próximo mes de marzo de 2012, y en el que en ediciones anteriores, sus ganadores han obtenido más tarde estrella Michelín para sus restaurantes.
A veces nos quejamos de que el nivel de la gastronomía en Valencia es inferior a otras zonas del país y rendimos pleitesía a renombrados chefs que recalan (y cocinan) poco en sus restaurantes, pero acuden a muchos Congresos y Ponencias. Abramos los ojos y seamos capaces de apreciar y apoyar a los nuevos restauradores que, con ilusión y conocimiento de su trabajo, nos ofrecen unas composiciones equilibradas y bien ensambladas (y no revoltijos de ingredientes sin ton ni son, que también los hay). Considero que este chef pertenece a este grupo de jóvenes cocineros, que seleccionan bien las materias primas y realizan elaboraciones acertadas, consiguiendo un producto final a la altura deseada.
Fotografías de Juan Gimeno.
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