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Las cuatro heladerías que tiene en Valencia son las más concurridas –otoño e invierno incluido-. Además provee al menos a otras tantas heladerías-cafeterías de barrio en la ciudad. Sería harto difícil –aunque no imposible- que tamaña producción saliera de un obrador tal y como marcan los cánones de lo artesanal, pero sus chocolates y sus dulces de leche causan auténtico furor en la gente, incluido quien escribe. Sin embargo en sus helados de yogurt, se hace evidente la sensación arenosa a la que aludíamos arriba.
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